Por qué pagamos IVA sobre los impuestos especiales


EN EL IVA LA OPERACIÓN GRAVADA ES LA ENTREGA DE BIENES O PRESTACIÓN DE SERVICIOS. EN LOS IMPUESTOS ESPECIALES EL IMPUESTO GRAVA LA PRODUCCIÓN, FABRICACIÓN O DISTRIBUCIÓN DE PRODUCTOS 

El IVA constituye el núcleo esencial de la imposición indirecta en España, junto con los IIEE y los Impuestos Aduaneros. Estos tres impuestos también se denominan impuestos sobre el consumo, porque es el consumidor final quien, en definitiva, tendrá que pagarlos, sea como sujeto pasivo, sea como destinatario de la repercusión.

El IVA es un impuesto que grava las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios o profesionales, las adquisiciones intracomunitarias de bienes y las importaciones de bienes. Es, pues, un impuesto general sobre el consumo o el tráfico empresarial que grava la totalidad de las ventas, sea cual sea la fase del proceso de producción y el tipo de mercancía o servicio.

A diferencia del IVA, los IIEE denominados “de fabricación” son impuestos que solamente gravan determinadas mercancías (alcohol, tabaco, hidrocarburos, electricidad) y en un solo momento del ciclo productivo. La relación del IVA con estos impuestos es de compatibilidad, concurrencia y superposición, por el motivo de que se pretende gravar adicionalmente el consumo de estos bienes y servicios especiales para, entre otras finalidades, desincentivar su consumo por motivos extrafiscales sanitarios o medioambientales.

El art. 78.1.4 de la Ley del IVA define cual será la base imponible sobre la que se aplicará el tipo de gravamen del impuesto. De esta manera, se considera parte de la base imponible:

“Los tributos y gravámenes de cualquier clase que recaigan sobre las mismas operaciones gravadas, excepto el propio Impuesto sobre el Valor Añadido.

Lo dispuesto en este número comprenderá los impuestos especiales que se exijan en relación con los bienes que sean objeto de las operaciones gravadas, con excepción del impuesto especial sobre determinados medios de transporte.”

Doble imposición

La Ley General Tributaria, que impide el cobro de un impuesto sobre otro impuesto, por aplicación del principio de prohibición de la doble imposición,  ya ha dejado claro que para que esto ocurra, el hecho imponible en ambos casos tiene que ser idéntico. Por ello, se entiende que cuando hablamos del IVA, la operación gravada por el impuesto es la entrega de bienes o prestaciones de servicios y en el caso de los impuestos especiales, el impuesto grava la producción, fabricación o distribución de dichos productos, por lo que en ningún caso estaríamos hablando de una identidad impositiva frente a la Ley General Tributaria.

Pero además, en el caso de los impuestos indirectos, el planteamiento de esta posición con sostén en la normativa comunitaria resulta difícilmente sostenible. No solamente la Sexta Directiva 77/388/CEE  autoriza impuestos indirectos sobre hechos imponibles ya gravados por el IVA, sino que desde las mismas instituciones comunitarias se ordena a los estados la imposición adicional sobre determinados consumos, para los que se arbitraban específicas normas para la adición de los gravámenes. Es el caso de los impuestos especiales, que hacen tributar determinados consumos, así los de tabacos, alcohol o hidrocarburos, sin que ello obstara a su sujeción, adicionalmente, al IVA. En este caso, la legislación española es meramente receptora del acervo comunitario; esto es, las originales directivas 72/464/CEE y 79/32/CEE sobre los impuestos especiales, con sus numerosas reformas posteriores.

A partir de lo expuesto, nos podemos plantear si esta “doble imposición” perjudica no sólo a las empresas, sino también a los consumidores finales. Y es evidente que sí, ya que al final lo que resulta es que estos productos se encarecen, por lo que si el IVA no se aplicase sobre estos impuestos produciría un abaratamiento del producto de forma que aumentaría el consumo.

 

 

 

 

 

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12 comentarios en “Por qué pagamos IVA sobre los impuestos especiales

  1. En argentina hay una diferenciación entre “hecho imponible” y “base imponible”. El “hecho imponible” es la venta o entrega onerosa de bienes y la “base imponible” es el valor de los bienes que se venden o entregan..
    Como existe otro impuesto que tiene también como “hecho imponible” la venta de determinados bienes en forma específica (impuestos internos), el impuesto al valor agregado permite deducir el tributo que se paga por estos impuestos de la base imponible de valor agregado para evitar la doble imposición .
    En cambio existen otras tasas o gravámenes en que el “hecho imponible” no es la venta sino por ejemplo el ejercicio de la actividad, (impuesto a la actividad que se desarrolla) o la certificación de un documento (impuesto de sellos) y para fijar el monto a pagar toman como “base imponible” los ingresos brutos o el valor que refleja el documento.. Estos gravámenes al tener como objetivo un “hecho imponible” diferente no se los consideran como que no generan doble imposición .aun que la “base imponible” sea la misma.

    • Gracias por tu aportación Pedro. En España también existe la misma diferenciación entre hecho imponible y base imponible, pero la doble imposición se justifica por las características especiales del producto, con el fin de desincentivar su consumo. Un saludo

  2. Pingback: Los tres artículos más leídos en 2015 en el Blog de FIDE sobre Impuestos Especiales | FIDE Asesores legales y tributarios

  3. Si a mi, como consumidor final, me cobran un impuesto especial de hidrocarburos en una factura eléctrica, ya me estan desincentivando a seguir consumiendo fuentes no renovables, pero si además me cobran el impuesto sobre el valor añadido de un impuesto que ya me han cobrado, lo que hacen es mostrarme lo chorizos q son y eso me desincentiva de consumir más política y de alimentar más a estos chorizos, q son los primeros q evaden impuestos mucho más lógicos.
    Que la mayoría de la clase trabajadora llegamos justos a final de mes para comer, pagar facturas e impuestos y poner combustible para volver a ir a trabajar.
    Sinceramente, la doble imposición se debería entender de forma q yo tengo una base imponible, y después de esta se calcula el IVA y el Impuesto especial por separado, de manera que ya estamos imponiendo dos veces: dos impuestos sobre una msma cosa.
    Es q vamos… Estamos pagando un impuesto por tener q pagar otro impuesto.
    Alguna persona sensata no lo ve abusivo?
    Debería ser ilegal, pero sólo es la opinión de un hombre.

  4. Hola Carles. Gracias por tu aportación.
    La Ley General Tributaria, que impide el cobro de un impuesto sobre otro impuesto, por aplicación del principio de prohibición de la doble imposición, ya ha dejado claro que para que esto ocurra, el hecho imponible en ambos casos tiene que ser idéntico. Por ello, se entiende que cuando hablamos del IVA, la operación gravada por el impuesto es la entrega de bienes o prestaciones de servicios y en el caso de los impuestos especiales, el impuesto grava la producción, fabricación o distribución de dichos productos, por lo que en ningún caso estaríamos hablando de una identidad impositiva frente a la Ley General Tributaria.
    A diferencia del IVA, los IIEE denominados “de fabricación” son impuestos que solamente gravan determinadas mercancías (alcohol, tabaco, hidrocarburos, electricidad) y en un solo momento del ciclo productivo. La relación del IVA con estos impuestos es de compatibilidad, concurrencia y superposición, por el motivo de que se pretende gravar adicionalmente el consumo de estos bienes y servicios especiales para, entre otras finalidades, desincentivar su consumo por motivos extrafiscales sanitarios o medioambientales.

  5. Por el amor de Dios!!!. Es la pura lógica y la razón la que tiene que primar sobre cualquier injusticia y afán recaudatorio. No se pueden cobrar impuestos sobre impuestos|| . Eso es una vergüenza humana!!. Es igual que la Lotería Nacional y otras. Como se puede quedar el Estado con el 20% del premiado, si ya dispone del % de recaudación por la venta??.

  6. He llegado hasta aquí tras ver , otra vez, la factura eléctrica: Por energía utilizada/Por potencia contratada/Impuesto de electricidad/ Alquiler contador/ IVA.
    Diría que a estas alturas no queda nadie que no sepa que ciertos impuestos sobrepasan en creces lo que pagamos de luz, agua, gas, etc. Esto no ocurre en países del resto de Europa, supongo. Supongo bien o mal? Mi pregunta viene a cuento de una conversación reciente con alguien que vive en Londres y me explicó su recibo mensual de luz y agua. Nada que ver con el nuestro y mucho más barato. Gracias de antemano por la posible respuesta.

    • La electricidad es un producto energético sujeto a un impuesto especial armonizado a nivel comunitario, además del IVA como impuesto general sobre el consumo. El tipo de gravamen del impuesto especial no es el mismo, ya que los Estados miembros tienen la facultad de establecer el que deseen, en el ejercicio de sus competencias fiscal, aunque existe un tipo de gravamen mínimo que todos los Estados deben cumplir. En España, el tipo impositivo que grava la electricidad no se aleja mucho del tipo mínimo, así que el precio elevado de la energía eléctrica en España tiene otra explicación. Por un lado, los costes del mercado eléctrico y la falta de libre competencia del sector y, por otro lado, la aplicación de un tipo de 21% de IVA sobre la electricidad, cuando en muchos países europeos se grava con un tipo reducido o super reducido.
      Un saludo.

  7. Pingback: Los tres artículos más leídos en 2016 en el Blog de FIDE sobre Impuestos Especiales | FIDE Asesores legales y tributarios

  8. Hola , me llamo Pablo y estoy emprendiendo un proyecto de exportación de vino español hacia Malta ( dentro de la UE) y querría saber cuánto tendría que pagar y si se paga por cada litro de vino y dónde para saber la viabilidad del proyecto.
    Muchas gracias y un cordial saludo.

    • Pablo, como ya sabes en España el vino tributa a tipo 0, pero en otros países europeos no se sigue la misma política fiscal de fomentar la producción vinícola, en tanto los Estados Miembros tienen capacidad normativa para regular sus propios tipos de gravamen, dentro de unos límites. Concretamente, en Malta el vino tributa a un tipo de 20,71 euros el hectolitro. No obstante, puedes ahorrarte el impuesto si expides tu producto desde una bodega o depósito fiscal en régimen suspensivo a un depósito fiscal maltés. Un saludo

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